Ayer comenté mi mañana sobre mi ausencia en donde estudio.
Luego fui a trabajar, como hace ya unos días, no tengo tolerancia. En cualquier momento mando a cagar a todos los clientes y proveedores que llaman constantemente pidiendo respuestas que mi jefe no puede dar. Esto de dar la cara y mentir por él, ya no lo aguanto.
(Tema a tratar cuando empiece terapia: "Quiero renunciar".)
A la tarde en casa, tranqui... bue, no.
Intenté dormir de 22.30 a 24... cosa que me fue imposible, ya que mi cabeza arrancó y no paró. Terminé llorando desconsoladamente, sí, así de tanto. Extrañando y preguntando: "¿Por qué? ¿Por qué? ¿POR QUEEEÉ?...
Dicen que me cabe el melodrama, pero fue real mi llanto.
A la noche decidí salir. Maldigo el momento en que tomé esa decisión.
Mi noche terminó ¿inesperadamente? mal.
Malos entendidos con una amiga y un amigo.
Lo que esperaba que pasara NO PASÓ, pero como la vida se me ríe en la cara, me tocó ver una escena muy poco agradable en el estado en que estoy.
Al llegar a casa no podía pegar un ojo. Estaba triste, angustiada, enojada...
A la noche decidí salir. Maldigo el momento en que tomé esa decisión.
Mi noche terminó ¿inesperadamente? mal.
Malos entendidos con una amiga y un amigo.
Lo que esperaba que pasara NO PASÓ, pero como la vida se me ríe en la cara, me tocó ver una escena muy poco agradable en el estado en que estoy.
Al llegar a casa no podía pegar un ojo. Estaba triste, angustiada, enojada...
Acumulación de cosas, claro. Pero me molestó de sobremanera terminar la noche así. Terminar con esa escena.
Logré dormirme, pero creo que dormí mal, porque me duele todo el cuerpo, me siento toda contracturada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario