Claro, vengo hace un mes asumiendo el "YA SE TERMINÓ TODO"...
Quemándome la cabeza... Llorando, extrañando...
Ayer mandándole un mensaje por face a su hija para despedirme...
Triste, con bronca, con miles de sentimientos dando vueltas... pero ASUMIENDO.
Para qué? Para qué todo esto? Para que de la nada, aparezca, mande un mensajito con ese humor pavote que la caracteriza y yo, tuqui, caiga en sus redes de nuevo...? No lo puedo evitar... Claramente.
Mensaje va, mensaje viene... Terminamos en una llamada telefónica...
Arreglando para vernos quizás mañana...
Arreglando para ir juntas al Parque de la Costa, con la gordita menor y su ahijado...
Dios! Qué lindo escucharla de nuevo! Qué lindo poder decirle lo que pensaba y creía! Qué bueno que esté más tranquila y reciba mis palabras de otra forma!
Qué maldición! Tengo que empezar a asumir que esto va a ser siempre así, hasta que yo lo permita...
Ella va a estar siempre, soy yo la que pone los límites... Evidentemente todavía no puedo ponerlos...
Me puede demasiado, con dos chistecitos, ya me tiene en sus manos de nuevo... Con dos palabras tiernas vuelvo a estar...
Tengo que aprender a no quejarme más. Tengo que entender de una puta vez, que no existe el "Esta vez, es para siempre".
Cuesta... cuesta tanto...